martes, 18 de octubre de 2011

LA IMAGEN COMODÍN

 Me gusta pensar que algún día despertaré y cuando abra los párpados, mis ojos proyectarán sobre mi mente de forma infinita, una imagen de lo idílico y de lo positivo de nuestra vida, con la que he soñado muchas veces  y se oculta en el centro de un remolino que gira dentro de mi mente, pero incluso así, en ocasiones consigue escaparse...

 Yo la denomino imagen comodín, porque se adapta a las situaciones sean cuales sean, y sigue despertando en mí los mismos sentimientos. Y la defino como un segundo en el que valoramos todo lo que tenemos, además, no importa en que momento de nuestra vida estemos, ni cual sea nuestra situación, que siempre nos hace entrar en un mundo en el que todo va bien, un mundo que des afortunadamente solemos obviar.

 Pero por contraposición, suelo dar bastonazos de ciego cuando intento acercarme a ella, y he llegado a la conclusión de que es imposible, porque cuando no estoy soñando, sólo la puedo disfrutar a momentos, es decir, cuando mi subconsciente lo decide. Y de hecho, creo que a todos nos ha pasado alguna vez. Y gracias a ese momento de felicidad, podemos mejorar en muchos aspectos, ya que nos vemos desde una perspectiva positiva.

 Por lo tanto, si algún día levanto la cabeza de la almohada, abro los ojos,  y siento que mis sensaciones idílicas se han apoderado de mi, sabré que sigo bajo la protección del sueño, sabré que sigo soñando, pero si eso es así, nunca querría despertarme.

                                                                                                                                            J.MUÑOZ

No hay comentarios: